Investigadores de la Universidad de Yeshiva, en Nueva York, han parado por primera vez, el proceso de envejecimiento de un órgano entero. Los expertos bloquearon el proceso de envejecimiento en los hígados de ratones para parar el desarrollo de las proteínas nocivas dentro de las células del órgano. A medida que las personas van envejeciendo, las células se vuelven menos eficientes en su función para deshacer la proteína perjudicial que provoca el desarrollo de material tóxico. Este material acentúa enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson y otros desórdenes neurodegenerativos. Las terapias para incrementar la evacuación de la proteína pueden ayudar a prevenir la disminución de la función que está unida a la vejez. En los experimentos, se descubrió que los hígados de los ratones genéticamente modificados, que tenían entre 22 y 26 meses, limpiaban la sangre de manera más eficiente que los ratones que tenía 3 meses de edad. En contraste, en los hígados de ratones normales el proceso comenzó a fallar. Ana María Cuervo, la autora del estudio, ha afirmado que la investigación es muy 'relevante para desórdenes neurodegenerativos como el Alzheimer y el Parkinson. Muchas de estas enfermedades se producen porque las proteínas dañadas se acumulan en las neuronas. Si conseguimos limpiarlas, podemos ser capaces de mantener a las personas sin síntomas durante un tiempo más largo'. En los organismos sanos, hay un sistema de vigilancia dentro de las células que localiza y destruye proteínas dañadas. Con la edad, estos receptores dejan de trabajar provocando que las proteínas nocivas se desarrollen y causen en el hígado resistencia a la insulina, así como la inhabilidad para metabolizar el azúcar, las grasas o el alcohol. Cuervo cree que parar el desarrollo de estas proteínas puede mejorar la longevidad y ayudar a perfeccionar el funcionamiento de los tejidos de todo el cuerpo.